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viernes, 13 de febrero de 2015

Un viaje más, y uno menos.

Estoy bebiendo de la esencia de la bruma, las nubes y del añil sobre la vega de granada, y participo en su eterna melancolía con un ánimo renovado... Pequeña y dulce primavera hoy dentro del invierno.
Más adelante haces de luz ente las montañas, y olivares hoy más densos para formar un bosque para mi fantasía, acantilados, verdes prados y encinares lúgubres, cada pueblo parece parado, para que yo lo imagine en 1000 años asomando sus cimientos, ruinas que son nuestro cementerio, el cementerio de nuestra decadencia. Sierra nevada si miro atrás y luz si miro el sol.

Un detalle tonto

Mientras la mayoría se dedica a follarse a cualquiera, que no lo veo mal, otros como yo, llamemonos románticos, nos dedicamos a intentar crear algo bonito, y aunque nuestros sentimientos no sean correspondidos habrá merecido la pena si conseguimos arrancar una sola sonrisa a esa persona que nos inspira, solo con imaginar que se ha sonrojado estoy contento por hoy. Regalar una rosa no significa nada, regalar un dulces sueños puede que si.

Algo por encontrar

¿Puedo yo acaso recordar mi último buen beso?

Hay muchos tipos de besos, yo me refiero aquí al beso romántico, y creo que no debería atreverme a hablar de ellos, no hay nada mejor que disfrutarlos al máximo porque aunque prometas que serán eternos no será así, ni mucho menos, y en un beso de esos, si de verdad es un buen beso, lo menos en lo que piensas es en intentar describirlo, porque al describirlo lo valoras, y si es uno de esos besos que me cuestan recordar, su valor no es tangible, simplemente no hay palabras, infinito se queda corto, no hay color que lo defina, faltan colores, no puedes medirlo en el tiempo porque no puedes contar, pero se olvidan, y por eso se buscan.

Se hacen odiosos los recuerdos por ser demasiado hermosos y fugaces...

Quisiera ser arte para permanecer siempre
 en un beso de esos eternos hasta que
 alguien me destroce del todo.

Picasso, ¿hace falta decirlo?





jueves, 12 de febrero de 2015

Mi puto dedo

Asqueado, dolorido y depre.
Dolor, impotencia y rabia.
Estupidez, insomnio y frío.

¡¡¡Quejica!!! ¿Y qué hago si duele?¿me callo?

Al menos si gruño y resoplo me desahogo, coño, esta mierda duele mucho, espero curarme pronto y coger la guitarra.

Sin duda esta es la entrada más inútil que he escrito, pero escribiendo no pienso es este odioso dolor físico.

Pues estaba sacando un cacharro para triturar el sofrito para el arroz, y el cacharro en cuestión estaba como atascado, tiré y saque la mano con un poco menos de peso, había una especie de rallador de queso que también hace lonchas e hizo con mi dedo una. Fue un corte perfecto que me ha dejado sin la mayor parte de la uña del dedo corazón izquierdo y un poco de menos carne de la que debería ir debajo de esa uña.

Caño de sangre y un dolor intenso que perdura.

Una mierda como un templo.

miércoles, 11 de febrero de 2015

En mi cabeza

Me deprime la luz si yo la enciendo.
 
Lluvia en mi cabeza despistada,
y destacando un sol radiante
que obliga a buscar el arco iris.
 
Buscando al otro lado solo encuentro
un azul desesperado,
no hay nubes...
La lluvia va por dentro.

Anoche no estuve sólo

Noches de no decir nada y nada sin decir en esa noche, horas al teléfono disfrutando de la sincera y pura amistad que una vez creí que fue amor, algún día me leerás y sabrás que es de ti de quien hablo, y recordarás que también fueron bonitos aquellos días. También recordé anoche la sensación de la sinceridad sin complejos, de la naturalidad en nuestras largas narraciones, ponernos al día de nuestras vidas así porque si, y planear vernos pronto en la medida de lo posible solo para vernos sin más, y regalarnos un abrazo. Muchas gracias porque sí, por ser.
 
Es divertido tener la boca seca por hablar durante cinco horas de madrugada...
 
Soy un pedazo de ñoño y odio las ñoñerías, y no me gusta odiar lo que hago pero es lo que siento y tengo que escribirlo, y como colecciono momentos pues ale, otro sentimiento a mi almacén, mi cloaca para compartir mis emociones sinceras sin miedo ni prejuicios. Al natural, como la sana amistad.

martes, 10 de febrero de 2015

¿Qué dices Rafa?

¿Sabe tu alma si está preparada?
¿Sientes agobio en la madrugada?
¿Y si duermes, te calmas?

Narras tristezas ya estancadas,
huyes del silencio porque te mata.
Tu melodía en tu alma abrazada,
misterio,
y silencios.
De nada.

Sufres si nada te ata,
lames la esencia
y no  sirve de nada.
Disfrutas sentidos que ya no destacan,
siempre lo mismo y nada.
Pulsos,
aire,
ruido.
Silencio.


¿Y qué, si las personas, si ya no dicen nada, importa?
Me deleito en lo que no tiene sentido evidente, como esta pregunta.

Los pies descalzos en el frío suelo. Diciembre de 2014

Y desde mis pensamientos volé, y llevé mi mente a un plano diferente, y allí entendí muchas cosas que nunca encajaron, obtuve la respuesta a casi todos mis anhelos, las leyes de la física allí eran diferentes y algo parecía guiarme, como si me llevasen de la mano, nada me hacía pensar en el pasado ni el futuro, el tiempo allí era un todo, nada y todo al mismo tiempo ocurría, la realidad era aquello, y podía sentir todo y nada en una perfecta armonía indescriptible, incognoscible, inimaginable, únicamente el arte podría describirlo, las palabras técnicas sobran, la poesía, la música, y la luz ordenada en todas sus formas y colores eran la forma de sentir, se sentía en forma de arte, la estética, la pureza del caos, la perfección del desorden, y cuando te sueltan la mano vuelas con tu propia ánima como si de celestiales alas se tratasen, nada por delante que te frene en el palpitante camino vertical que te eleva a lo mas cercano al éxtasis de la experiencia, y que sientes como si con la punta de los dedos rozases el aura de el alma del universo, todo confluye y un remolino de locura divina y desenfrenada las lágrimas brotan de todo, una lluvia azul que se funde con todo y todo solloza en un clímax etéreo, la melancolía del sonoro viento que emana del oboe te lleva de nuevo a poner los pies descalzos en el frío suelo, un escalofrío es lo único que te recuerda ligeramente esa sensación que apenas ya puedes describir vagamente, pero se parece al dulce escalofrío, apagas la luz y vuelves a dormir deseando que vuelvan a hacerte amar de aquella manera tan ideal.

Esta entrada significa mucho para mi, es un texto que escribí hace un par de meses y que guardé para algún momento especial, pero me cansa esperar el momento especial, quiero crearlo, aunque me gustaría que todos mis momentos fuesen especiales, hay momentos que lo son más, a veces tardan en llegar, pero otras veces no llegan porque no los buscas con la pasión suficiente, espero poder escribir sobre ese momento, que ya lo he soñado, solo ha pasado en mis sueños y haré que pase en los suyos. Espero que se me entienda aunque me líe un poco, dulces sueños y persigue tus momentos especiales.

lunes, 9 de febrero de 2015

Espectador

Me encanta ser espectador, ver una buena peli, una obra de teatro, un concierto, una buena clase, ver la vida pasando, me gusta mantenerme ocupado de cualquier forma, porque cuando paro de recibir empiezo a crear, a veces no gusta pasar una noche sin dormir pero parece que merece la pena si escribes algo, o puede que no, pero el caso es que odio crear en mi cabeza tantas cosas que no plasmaré o que no llevaré a cabo, sobre todo las cosas que me gustan.

Un consejo para ti

Quiero pedir algo, pedirle algo a alguien.
Quiero pedirte que hagas caso de los consejos de la gente que te quiere y respeta, quiero que hagas caso de ti misma, creo que él ha conseguido cambiarte pero no cómo él quería, yo no he pretendido cambiarte y si te he cambiado, tu me has cambiado más a mi, has cambiado, es normal, la gente lo hace, lo que no se puede pretender es cambiar a alguien para que sea a tu gusto, no te dejes cambiar por nadie, sé tu misma, siempre, y piensa que lo que te dice la gente que te quiere será por tu bien, es muy importante saber diferenciar quien te quiere por como eres y quien quiere únicamente a tu cuerpo mientras sea suyo. Estas cosas me gustaría no tener que decirlas porque creo que son evidentes, pero veo cosas tan absurdas que creo que ésto no lo tienes claro, sé que sabrás que te lo digo a ti porque estoy harto de decírtelo, pero ya más claro no te lo puedo decir.

domingo, 8 de febrero de 2015

Un pequeño carpe diem

El tiempo se basa para mi en una unidad primordial, el momento, es eso en lo que debería medir mi tiempo, en sensaciones ubicadas en momentos, momentos que escapan entre mis dedos, me hacen gracia los que sin tener prisa cojen el coche para una distancia corta, perder el momento de pasear en la noche hablando de tonterías de colegas y darte cuenta de lo pronto que has llegado en lo que parece un instante y quedarte en la puerta charlando sin ganas de entrar y queriendo seguir disfrutando del frío y de la luna de esa noche, ese momento que no sé cuánto duró, perder ese momento no tendría solución, disfrutar el momento es... es disfrutar de verdad. Carpe diem!

sábado, 7 de febrero de 2015

En primera fila

Encuentro dulzura en hermosas palabras una vez dirigidas de un amante a su amor, me encuentro reflejado en esas poesías, en esas cartas de amor de las que yo no fui partícipe, creo haber sentido las cosas hermosas que me han descrito, siento sus sensaciones que creo haberlas vivido, en otro tiempo, un tiempo cercano pero lo suficientemente lejano como para confundirlo con un sueño, o con una ilusión, y me siento obligado a preguntar a mi gente  si aquello ocurrió, es algo que no pretendía contar ahora, pero es que siento que quizás algunas de esas cosas hermosas que me sucedieron fueron parte de un delirio dulce y lento, de una catarsis imaginaria digna de poesías  puras y reales. Se me va, pero quiero seguir delirando al escribir y quiero vivir aquello con alguien y hacerlo tan real como en mis sueños, recuerdos o fantasías, quiero impregnarme por mi mismo de las sensaciones que me han trasmitido esta noche. Hace un rato, a metro y medio de mi, he visto a un hombre llorando, desnudando su alma, y yo he llorado con él, me he sentido en su piel, he querido abrazarlo,y llorar en su hombro, he sentido escalofríos hasta en la puta punta del zapato, de los  pies a la cabeza, he tornado la vista atrás en mis fantasmas y he encontrado la emoción que me ha acompañado, que no sentí la otra vez por estar en mi burbuja, hoy he sentido como en aquellos momentos en los que escribía mi odio y mi amor, y creo que ha sido algo compartido, he sentido esas lágrimas, no sólo las del actor, he sentido lágrimas en la sala, lágrimas puras de añoranza y desconsuelo, lágrimas de recuerdos, lágrimas de soledad, lágrimas de silencio, he llorado con más gente, me he hecho participe de la fría y fina lluvia. 

Lo he sentido...  desde todos los momentos, también desde los que se pierden, desde mis delirios, fantasías fatales que se confunden con la realidad, desde cada rincón de mi alma y cada cavidad de mi penoso corazón.  

Aquí me recuerdo y me prometo hacer unas llamadas a una hora decente para que me cuenten qué pasó, y saber qué lágrimas fueron en vano. 
Aunque sé que no lo cumpliré.


Este texto me lo ha inspirado la obra Entre todos la mataron y ella sola se murió, dirigida por Antonio L. Pedraza, en la sala El Apeadero, Granada, a día 6 de Febrero de 2015. Es la segunda vez que la veo y pienso volver a verla.

viernes, 6 de febrero de 2015

Vistas

El valor de lo valioso,
un atardecer.
Menosprecios que acaban,
una noche.
Cambios en la vida,
un amanecer.
Noches sin dormir,
estrellas que observar.
Buscar el amor,
chimeneas solitarias.
Amores imposibles,
una luna que desvela.
Días de soledad,
caminar bajo un puente.
Amigos que se van,
soles que molestan.
Lágrimas sin consuelo,
fina lluvia.
Llantos desconsolados,
fría tormenta.
Caminos que seguir,
pájaros al despegar.

No sobran en estos día fríos
sentimientos por llegar.

Se acaban en unos suspiros
sentimientos conocidos.
Duran y duran guarnecidos
sentimientos desconocidos,
los que no puedo sentir en el tiempo
ni con palabras explicar,
mas ya llegarán en horizontes,
como canciones sin cantar.

Un tipo de silencio que no duele tanto

Inquietante silencio, odioso si no deja dormir, pero, es bello también perderse en el silencio. Y en su quietud deleitarse del sonido de los latidos del corazón, sintiéndolos como si una gota de agua cayese en la profundidad del pecho, y una sonrisa siniestra cuando la respiración tapa ese sonido a veces melancólico y débil que te recuerda tu mortalidad y debilidad, respirar más fuerte hace olvidar el silencio y quieres recuperarlo, para así entrar en el bucle triste del odio al latido de tu propio corazón.



Más adelante hablaré de otros tipos de silencios.

jueves, 5 de febrero de 2015

Mientras, en la noche...

Y en la noche, unos duermen, otros piensan, otros aman, otros sufren, y dicen que todavía queda gente que sueña, aunque parezca increíble.
 
Dulces sueños es lo más grande que puedo desear a alguien.

Somos los que sueñan

Oye, que somos nosotros, somos nosotros los que sueñan, será nuestra radiante juventud o que nuestra alma sabe elevarse para ver todo desde otro punto de vista, nosotros somos los que nos atrevemos a arrancar y tirar una página de un libro, sabemos cuando un papel no dice nada, hemos quemado nuestros inútiles y repetitivos deberes de inglés y nos hemos puesto a escuchar y a traducir las canciones de gente que tiene algo que decirnos, somos nosotros los que nos hemos atrevido a nadar contra corriente, se han reído de nosotros y no hemos agachado la cabeza, nos hemos reído, y somos nosotros los que hemos llorado, y ha sido de emoción o porque se ha roto nuestro corazón, pero no nos ha asustado, somos las almas libres que escribimos sin miedo cualquier mierda que ha caído desde nuestra inquieta cabeza hasta nuestros dedos, nosotros, somos los que nos igualamos al creador creando, somos padres de nuestras palabras, somos nuestros propios guías y si nos dejamos guiar cuestionamos ochenta veces al pastor hasta que le duela la cabeza, ¿porqué? Porque aunque no sepamos ni lo que queremos ni lo que sentimos, expresamos las cosas tal como nos surgen, y pocos nos entienden, pero, por poco que entiendan habrá valido la pena, porque sé que nunca me entenderán, ni nos entenderán.

Ni siquiera me entiendo yo



Quiero agradecer a mi amigo Mohamed por atreverse a escribir un blog y de pasada animarme a empezar éste.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Sin patria

Caminaba por la calle de la ciudad fascinado otra vez por la enormidad de los edificios, pensando si pudiese tener yo algún tipo de vinculación a este lugar, pensé si podía sentirme granadino, pero de ninguna manera pude encontrar vinculación alguna de mi ser hacia el espacio urbano.

A raíz de aquella reflexión ligera me aventuré a buscar en mi algún tipo de identidad nacionalista. Empiezo por Europa por empezar por alguna parte, no me siento identificado por los tópicos atribuidos a los europeos, ni siquiera pienso que mi país pueda asemejarse a ellos, ahora pienso en España, y dudo de la identidad de ésta y de su unidad, inestable desde su origen, no me siento español y dudo que exista forma de sentirse español ya que formamos un país demasiado heterogéneo, busco ahora mi identidad andaluza, me siento más andaluz que español pero aún así no acabo de convencerme, me identifico con los grandes hombres de mi tierra, y los admiro, pero en el grueso de la gente en general no me identifico, así que me busco en mi pueblo y la gente de los pueblos vecinos y me siento aún mas ajeno.¿Cual es mi problema? No me siento ni europeo ni español ni andaluz ni de mi... Tal vez me sienta de mi gente, de mi familia y de mis amigos. 

¿Soy despreciable por no sentirme identificado con una bandera hecha de tal forma por sus llamativos colores en navegación, y que lleva dentro un escudo en cuyo interior muestra los símbolos de los reinos que han oprimido a la gente durante siglos? ¿Soy despreciable por no sentir ni el mínimo atisbo de emoción al escuchar un himno sin letra, una marcha militar que recuerda que es un país unido por la fuerza, y que no expresa nada? Es mucho más fácil identificarse con lo que representan las columnas de Hércules y en medio, dicho héroe dominando a los leones, es más fácil identificarse con una bandera que aparte de su ancestral origen muestra los colores de el paisaje imperante y es más fácil y más cuerdo identificarse y emocionarse con un himno que llama a gritos a la libertad. Pero aún así no hay mayor símbolo que me identifique más que de mi propio reflejo, porque nadie es mi dueño y quiero sentirme libre de decidir mi himno y mi bandera.

Puede que haya empezado por mal sitio, ya que en el fondo, amo a mi gente, amo a mi pueblo, amo mi tierra, amo mi mundo. 

Amo, puedo amar tanto la luz como la oscuridad de mi mundo.

martes, 3 de febrero de 2015

Oda a su propio rapto

Turbia, turbia es la mano gris, clava cada dedo y de su fuerza se deshace, se hunde en esa nalga, ella vibra mientras sigue elevándose, sus pies no impulsan, sigue ahí la mano que hace de ella una figura borrosa, y así ella gris, siempre, y siempre esos dedos allí, violenta y elegante vibración, violentos y elegantes trazos emborronados de violenta y elegante pasión de dibujante apasionada.


lunes, 2 de febrero de 2015

Pequeña reflexión veraniega.

Es cuando la realidad te hace "pum" en la cara y te das cuenta de que eres un niñato, que no sabes nada de la vida, que no sabes amar, que no quieres odiar y odias, que no quieres amar y amas, cuando te das cuenta que todo lo que te ha importado tanto en realidad no tiene importancia, que si no hubiese pasado el mundo seguirá girando, ahí empieza la libertad.
Y es por donde me encuentro y es por donde acabo...

domingo, 1 de febrero de 2015

Tejado

01/02/2015
En la oscuridad de la noche, blancas, muy blancas las nubes, las estrellas, esas cuatro estrellas brillan mas que si fuesen miles, la luna, ella me deslumbra a través de las blancas nubes, rápidamente la tapan, desde este sitio, mi sitio, me siento a mirar las estrellas y siento, siento el frío, el jadeo de un perro distante, algún que otro coche y la soledad, una soledad que no es tan triste mientras me deslumbra la luna, mi luna. Una alarma y unos ladridos me bajan de la luna y camino de vuelta a casa recogiendo mis tontas penas, y mi estúpida soledad.


Saludos en primicia desde mi tejado.