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viernes, 29 de enero de 2016

El ritmo del tiempo

Si nos acostumbramos a saborear los silencios en el latir de un corazón, comprendamos el ritmo del tiempo, de la vida. El sonido del reloj se acumula en nuestra mente como si fueran lágrimas de lluvia, que forman en la memoria un inmenso océano, y al recordarlo escuchamos la armonía intensa y efervescente de sonrisas y lamentos. Intentamos volver a sentir los mismos escalofríos con las mismas melodías de antaño, pero cada vez será diferente porque el eco bajo el agua será cada vez más difuso por los litros de lágrimas que se acumulan en su interior.

jueves, 28 de enero de 2016

Oración profana

Ave María si tu lúcido campanario agita la belleza del mundanal ruido,
sostiene con ligereza una mano, que en su mano sostiene una mañana,
sin importar las blasfemias estruendosas de los límites del olvido,
recuerdo vespertino a andanadas de fecunda ironía,
aburrida de la mediocre solemnidad de las afamadas prostitutas,
que dan vida a disonantes menesteres cuando compadecen de verdades,
ensombrecidas por miedos sin remedio de locuras. 

Porque vivimos en un charco repleto de surrealismo galopante,
en sinsentidos obvios que no remediamos ni con la más pura lógica,
portadora de soledad y vacío en almas que no saben lo que es vivir
sin pretensiones ni prejuicios demenciales,
que viven de nuevo en recuerdos que no buscan ni quieren,
que yacen con sus dedos sobre un manto de harina seca,
sin miedo a que entre por sus pulmones un pensamiento pastoso. 

Así nace la decadencia más preponderante,
si abarcamos las palabras malsonantes con un abrazo de discordia,
y lamentamos la razón si nos muestra una decisión correcta,
pero equivocada en nuestro corazón.

domingo, 24 de enero de 2016

Hermosa mentira

¿Y si el amor no es más que lascivia camuflada,
y si la luz no es más que una puta onda,
y si las palabras son sólo palabras?

Qué más da,
si la vida es menos que los sueños,
si el pasado ya no existe,
si el arte sólo son mentiras.

Si no fuera por una luz diferente,
por una poesía,
por una flecha
en los palpitantes corazones,
si no fuera por imaginar el futuro,
por un beso, por una mirada,
si no fuera por ti, preciosa náyade,
 yo no imaginaría ninguna mentira
para engañarte,
ni imaginaría un sentimiento
para volverme loco.

viernes, 22 de enero de 2016

Agua diferente

Amo el agua, podría pasar la vida en ella, largos baños, el agua caliente, o fría, no importa, agua dulce o salada, turbia o clara, sin embargo, odio destruir el reflejo del cielo sobre el agua, y odio la soledad sin remedio del infinito mar, la compañía de las olas no es suficiente.

Amo la lluvia, le he dedicado numerosas palabras y algún verso que otro, pero odio a muerte mojarme, odio la sensación de pesadez, notar en mi piel la tela mojada, la angustia de no poder deshacerme de todo inmediatamente, la sensación de impotencia ante un destino inevitable, tiritar porque sí, porque notas humedad y frío en los huesos y articulaciones, porque se te van a mojar los papeles.

Sigo siendo Glauco, y sigo sin entender qué quiso nadie de mi.

martes, 19 de enero de 2016

Un poema no es sólo la luz 
que nos permite ver la vida,
un poma puede ser la oscuridad
que nos oculta la realidad,
puede ser el fuego
que agita nuestra alma,
puede ser un precipicio
que nos invita a saltar
o arrojar todas las cosas
de las que huimos,
un poema puede ser
la liberación del alma,
el presidio de nuestros temores,
puede estar hecho de lágrimas,
o de sonrisas,
lo que un poema muestra,
en ocasiones,
deja a la luz en ridículo.

La muerte en la madrugada

Me pierdo en ajenos lamentos, todo me suena igual y no quiero creer en nada, me meco en invisibles hilos de incertidumbre, duermo en olas de pánico y angustia retorcida, traslúcida y oculta. Veo cosas donde no sé si hay alguna existencia palpable, y digo cosas que no sé si mañana entenderé.

Lagunas color cerveza,
niebla verde,
y lágrimas destiladas,
marchitando mi corazón
alguna noche muerta.

sábado, 16 de enero de 2016

Ciegos

Imagina que pierdes la vista, toda tu vida viendo cosas y derrepente nada, ni luz ni color, solamente una eterna oscuridad, imagina el valor de tus sueños a partir de ese momento, soñar sería volver a ver, sentir la belleza de una rosa, volver a ver el rostro de tu madre, volver a verla, a la luna, volver a hipnotizarte por la luz etérea, volver a ver las sonrisas, volver a verte a ti mismo, volver a ver el mundo borroso por las lágrimas que cubren tus ojos en lo sueños. Siempre soñar ha sido para mi volver a ver, porque ves más allá de la realidad, puedes ver en lo más profundo de tu alma mientras sueñas.

Hemos estado ciegos al no darle a los sueños el valor que verdaderamente pueden llegar a tener.

viernes, 15 de enero de 2016

ESCILA: Odio, 9 de julio 2014

¿Los oyes? ¿Los oyes tú también? Repiten lo mismo, una y otra vez, cada vez mas pesado, cada vez mas intenso. Pero ahora que se ha apoderado de mi cabeza, dime, ¿cómo me deshago de ello? Y es que ese susurro no viene de fuera. Ese susurro, esa voz bajita y agobiante esta en mí. Está aquí ahora: -Empieza en susurro y acaba a gritos.- Ella siempre está mirando. A veces, se contenta con vislumbrar como me desarmo en mil pedazos que, más tarde, quedarán empapados por el roció de la mañana. A veces, se deleita observándome mientras me recreo en la asidua tarea de desmenuzar el alma, entre gritos de flores secas y aroma a melancolía. A veces, se regocija contemplandome al dejar escapar el primer aullido agónico de la noche, embriagada por la pesadumbre de los trece tormentos amarrados a mi espalda. A veces... A veces me sonríe, provocandome escalofríos con sus tenebrosos y atentos ojos. Y es que ella siempre está mirando. Ella siempre me está mirando. Siempre alerta. Siempre vigilante. Desearía matarla.

Un pájaro muerto ha entrado por mi ventana, portando luces plateadas que ahora bailan al son del desconsuelo sobre el frío hielo que nubla mi existencia, disfrutando de sus últimos segundos de vida antes de ser engullidas vorazmente por las sollozantes y densas sombras que me acompañan donde quiera que voy.

Un pájaro muerto llamado azul...

miércoles, 13 de enero de 2016

En el principio, Eurinome

Ella vuelve a escribir su prosa, la misma que hace florecer, la misma que hace marchitar, sus palabras son una bella autodestrucción, son renovación, romper para crear. Ella bucea, es lo que hace, ella se sumerge en sus adentros, ella se pierde en los laberintos de los que cualquiera escaparía, ella se atreve a destapar cualquier caja de Pandora. No sé si sabe que se abre en canal, que esparce sus entrañas, no sé si sabe que cuando uno se acostumbra, le acaban sobrando sentimientos que manchan con tinta indeleble miles de páginas en blanco, que aunque acaben quemadas en la memoria las cenizas vuelven grises las miradas.

Su potencia transformadora abarca hasta lo más inesperado, ella es capaz de iluminar una oscura noche lluviosa, ella puede eclipsar el reflejo de la luz sobre la nieve, puede torcer y moldear los sentimientos, transforma las lágrimas en letras si se lo propone, puede herirse para que de ella broten líneas sobre la verdad, y todo con el aliento de sus manos, con palabras ella cambia la realidad para intentar concederle la inmortalidad. Creas misterios melódicos, tu creas, y tu destruyes.

Tu piel es la luna en la oscuridad de la noche, tu azul mirada es el profundo océano, y tu cabello es la oscura selva que envuelve tu poder.  

domingo, 10 de enero de 2016

Lamentos en el laberinto

A veces hablo demasiado
las palabras quieren escapar
de este cuerpo su presidio
hechas voz son libertad.


Laudo dulces amargores
comprendo el tímido temblor
rompo en lágrimas de enebro
escucho el ronco tambor.


Soledades amenas
viajes al interior
palabras que no llenan
suenan luces de dolor.


Firmo pactos con la muerte
muy alto y claro me oirá
le diré que nunca venga tarde
la vejez y el olvido a mi no llegará.


Me hipnotizo con mentiras
mi mirada esquivará
podrá escapar a mis manos, 
pero en mi mente durará.


Soledades risueñas
viajes del interior
palabras que no sientas
llueven luces de color.

miércoles, 6 de enero de 2016

Soñar

Solo si has visto el mar sabes lo que es la inmensidad, solo al sumergirte en el océano puedes imaginar el infinito, únicamente sabes lo que es el silencio cuando ensordeces, y al estar sólo en la cámara más profunda de una cueva puedes comprobar la verdadera oscuridad. Puedes buscar en sueños tus deseos más profundos, o puede que anheles soñar esa fantasía, pero no sabrás lo que es si no lo pruebas, o puedes al fin conseguir soñar, soñar con el silencio, y con la inmensa oscuridad infinita.

sábado, 2 de enero de 2016

Concerto d'amore

Hoy las voces tristes suenan mejor,
¿despierto en un sueño o es realidad?
La claridad me ciega en amaneceres inundados de luz.


Sueños de verdades,
locuras insomnes,
colchones ardiendo. 


Larga risa de tu sombra descolgada,
licores amargos de dulces sueños,
risueña somnolencia de agujas pintadas,
me pierden en laberintos sin inspiración.
Despierto en sueños una vez más.
Vuelve a abrasarme un silencio ensordecedor.


Volveré a escribir en azul
tras un concierto de amor.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Hacer música

Si la vida es música hagamos una jam, corramos desnudos por el pentagrama, olvidemos que existen los relojes y usemos nuestro corazón como nuestro propio metrónomo, luzcamos en armonía el amor verdadero sincronizando rítmicamente nuestros latidos y nuestras caderas, y parémonos a escuchar las melodías de nuestras palabras de amor, y el aire de nuestras respiraciones, hagamos percusión con nuestra piel chocando, bailemos con esta sinfonía improvisada, sumerjámonos en cada crescendo, empecemos con un adagio, luego accelerando, acabemos con un allegro vivo y  quedémonos flotando en un eterno calderón, sin que ninguna batuta nos marque cuándo apagar el sonido de nuestra alma.

martes, 29 de diciembre de 2015

27

Citándome con Bequer esta noche me dispuse a buscar una historia de la creación, encontré al final del viejo libro el índice, lo miré, me quedé delante y acto seguido fui a buscar la página 27, ¿porqué esta página? Por nada, ahí no hallé la historia que buscaba, de hecho no existía esa página, estaba en blanco y ni siquiera estaba numerada, no venía en el índice, pero encontré lo que buscaba, encontré una página en blanco, encontré la historia de la creación más pura y verdadera que un hombre podrá jamás encontrar, algo en mi mente me hizo buscar la página número 27. 

En ocasiones necesitamos páginas en blanco para crear de nuevo el mundo, necesitamos ser pequeños dioses, aunque  nuestra creación sea un mundo imperfecto y absurdo, que pase eso no nos hace diferentes a Dios.

jueves, 24 de diciembre de 2015

Una triste noche más

Siento el vacío y la soledad, siento la amargura, siento una conmoción siniestra, un hueco en mi interior, no me siento desalmado, más bien encuentro mi alma perdida, ignorada por el universo que si conspirase sería por aislarme. Me olvido de mi en el silencio y la oscuridad de mi fría habitación. Una noche más, y mil objetivos sin cumplir. Adiós almas errantes de la tierra, adiós a vosotros los que osáis vivir por simple inercia, adiós, porque yo me voy a dormir una triste noche más y espero que mis sueños sean más duraderos que ayer. Al menos durante esta triste noche.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Viento

Lamentando alegrías mordaces me rindo a las sonrisas cómplices y doy rienda suelta al azar y a lo inevitable. Salto desde una cumbre inventada, ruedo por las desnudas colinas de mi mente y me escondo en cualquier lugar del planeta si lo quiero reconocer. Sopla un viento modernista en Gran Vía, llueve azul día y noche sin nubes o sin cielo, cantas las ventanas siempre cerradas, duelen los oídos si te callas.

Hace unos días, quizá esta mañana, soñé.

Hace unos días, quizá esta mañana, soñé que el mundo estaba organizado en niveles de altura, subías rampas y llegabas a la naturaleza, cada nivel superior estaba menos humanizado por decirlo de alguna manera, el ser humano había estado menos presente, pero en uno de estos niveles bastante abandonado pero que aún así me resultaba bastante familiar vi algo que me horrorizó, los edificios demasiado altos del nivel inferior empezaban a asomar entre los precipicios, y la gente empezaba a ocupar este nivel y lo hacían tranquilamente como si no pasase nada como si fuese lo más normal del mundo, si te lanzas por uno de esos precipicios caerás en la calle, por donde pasean perros abandonados, por la que los coches circulan con prioridad a las personas, caerás en un lugar donde la naturaleza ya no es la que gobierna, no se atreve a crecer entre las juntas agrietadas del hormigón.

Hace unos días, quizá esta mañana, soñé que escuchaba una banda sonora, pero vivía en esa película de terror, ciencia ficción o fantasía apocalíptica, ahora lo entenderás. El mundo, bueno, lo que fuese, el escenario, era una sucesión, en ocasiones claustrofóbica y  repetitiva, de cubículos de diferentes tamaños, nunca amplios y siempre oscuros o con luz tenue, estas salas estaban inundadas de aguas marinas infestas, con mayor o menor profundidad y suciedad basada en algas y óleo fétido, las habitaciones estaban conectadas por pasillos que podían estar sumergidos y también podían ser verticales. Lo que más asustaba era lo que habitaba esa tenebrosa realidad, eran seres humanos, o lo habían sido, el ser humano había evolucionado, tenía la capacidad de metamorfosearse en seres marinos repulsivos, con aspecto de peces grotescos, era lo único que quedaba en ese mundo, había algunos que habían olvidado cómo volver a ser humanos. Aquí no sé si lo peor era viajar sin rumbo sin encontrar un lugar tranquilo, o tener que sumergirme en las pestilentes aguas para huir de seres que habían olvidado lo que de verdad eran. Al menos podía predecir algunas situaciones según la música de esta banda sonora.

Arena

Hoy me doy cuenta de que el aprendizaje y el estudio es un mero ornamento, es un adorno para la vida miserable, son historias que contar, los datos son anécdotas, las palabras técnicas son susurros de falsedad o de verdades ajenas al continuo devenir de vidas atrapadas en la ignorancia. Estoy escribiendo cosas que no me atrevo a mostrar a un estudiante de filosofía por miedo a que se ría de mi o algo, pero, de qué les sirve buscar la verdad o la corrección, pero para qué sirvo yo, para qué sirves tu. Me quedo con las vivas metáforas, me asusta aveces la muerte de palabras de opinión, que las puedo escribir y mañana en mi mente cambiar de forma radical. Me asusta opinar en papel por miedo a arrepentirme a la vez que tecleo.

Aprender nos forma como personas, pero para qué ser personas si mañana no seremos diferentes a la arena de ese reloj que sella nuestro destino. Mejor ser dioses creadores de mentiras que nadie recordará.


domingo, 13 de diciembre de 2015

Manchas de tinta

Si en mi olfato no olvido los lamentos del ruido de las hojas en invierno, las sonrisas en el viento se clamarán al inhalar los segundos helados de las noches sin consuelo. Se mece la desorientación, se eleva la azul nostalgia para acercarse a la oscura bóveda del cielo, y llama a la puerta de cada estrella para declararse a la eternidad de las luces que vibran al ritmo de corazones engañados por amores imposibles. Es una sucia condena desprenderse de las ganas de volar y bajar, para preguntar a los reflejos que se producen en los charquitos del llanto de los astros, que se aman cada eclipse afortunado y se separan con esperanzas y certezas de pasiones, locuras y amores. 

Pisamos los reflejos, olvidamos y despreciamos la azul nostalgia, escupimos, y ahuyentamos los momentos que no escribimos con la belleza que merecen, debemos hacerlo para que sean algo más que tinta que ensucia nuestras mentes errantes.

sábado, 12 de diciembre de 2015

Gotas de tiempo

Los latidos intermitentes de tristezas desbocadas me atrapan en un sin fin de dudas que me envuelven en carcajadas, las lágrimas me comentan que se han visto depositadas entre mares de lamentos en las noches estrelladas, y cantan dulces los días con las nubes sonrojadas en amaneceres que duran horas y atardeceres que nos atrapan. Mienten las hojas de menta cuando por tu cintura pasan, y mienten en tu boca si en tu lengua bailan. Mira de nuevo las nubes que no me traen agua, traen lágrimas de menta si tu cintura para mi al andar baila. Luces que atraviesan corazones y oscurecen las almas al crear sombras tan grandes que a mi vista alcanzan, tiembla el sonido de lo oscuro si se pierde en Granada, y reza por su orgullo para que del tiempo llegue el mañana, ¡Qué amanezca entre susurros el rocío! ¡Qué esperen las lágrimas de madrugada! ¡Qué muera la oscuridad y el silencio! ¡Que la niebla se anuncie al alba! Callan los vapores olorosos y rajan mi garganta, menta cuando baila, lágrimas siempre, nunca y nada.